Saltos bajo: cómo enfrentarte a ellos

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Desde que empezaste en el paracaidismo, has tenido en media 40 segundos de caída libre antes de abrir tu paracaídas. Has llegado a la altura de apertura arqueado, volando estable y listo para tirar del pilotillo… 

Pero ¿qué sucede cuando no has tenido ese tiempo para “volar” y tienes que salir y abrir?

La ciencia de los saltos bajos

Cuando empecé a saltar no había curso AFF en mi zona de saltos, por lo que, mis primeros 7 saltos en paracaídas durante el curso de línea estática fueron bajos. No había opción. Así que me tuve que enfrentar en cada uno de ellos a ponerme en la riostra a 3000 pies y presentarme al viento relativo lo mejor que podía para hacer una salida estable. 

Mi vida dependia de esa salida estable, literalmente (aunque no era muy consciente de ello entonces)

Hay un miedo comprensible cuando hacemos un salto bajo: no es algo habitual y es como si no entendiéramos que hacer exactamente cuando tenemos que saltar y abrir poco después de la salida. 

El suelo está más cerca de lo “normal” y nuestra percepción es que tenemos menos tiempo para lidiar con lo que sea. NO. Resulta que tenemos más tiempo de lo habitual. 

Pete Allum, experto paracaidista de control de campana con miles de saltos bajos lo explica muy bien:

“Si estás haciendo un salto bajo desde 5000 pies, tu velocidad empieza a aumentar 32 pies por segundo, por lo que, en 5 segundos has bajado poco más que 400 pies, eso te pone a 4,600 pies. En un salto normal desde 13,500 pies, cuando llegas a 5000 estás cayendo a tu velocidad terminal, así que después de 4 segundos estarás mucho más cerca de los 4000 pies.”

Aunque las matemáticas son exactas y sirve, en parte, para explicar la ciencia de los saltos bajos, saltar desde baja altura es algo mucho más humano, y los factores como el miedo y la incertidumbre de hacer un salto poco habitual del cual no sabes qué esperar, no se pueden cuantificar en una ecuación, y es por eso que muchas personas temen el momento de pasar por ahí. 

Pero, como todo, entender que pasa y cómo pasa ayuda a desmitificar los saltos bajos y animar a los nuevos paracaidistas a hacerlo bien y evitar actitudes que puedan llegar incluso, a provocar una emergencia. 

Porque hacer Hop & Pops

La única forma de perder el miedo a los saltos bajos es ¡haciéndolos! Durante nuestra carrera como paracaidistas hay muchas situaciones en las cuales haremos saltos bajos, algunas de ellas serán de nuestra elección, otras no. 

  • Para lograr el Título A

Es uno de los requisitos y seguramente el primero de todos los que haremos.

Recuerda la ciencia: ¡tienes más tiempo de lo habitual! Práctica en la maqueta varias veces cómo harías una salida estable desde la altura normal. Respira hondo, preséntate bien en la puerta y salta mirando al avión. 

Haz el conteo 1001 1002 1003  y abre. Al no llevar una aceleración grande, el pilotillo tarda más en coger aire y tirar de la bolsa, por lo que es posible que la campana tarde más de lo habitual en abrirse ¡no te asustes! 

  • Curso de Campana

Los cursos de control de campana nos ayudan a entender y mejorar nuestro vuelo con el paracaídas, por lo que todos los saltos se hacen a baja altura para centrarnos en la campana solamente. 

Es la mejor oportunidad para practicar las salidas a baja altura ya que podrás hacer varios hop & pops y perder el miedo a este tipo de salto. 

  • Nubes bajas

Si tienes que bajar en el avión por las nubes, igual tienes la posibilidad de hacer un salto a baja altura. Siempre puedes elegir aterrizar con el avión… pero porque hacerlo si puedes volar tu paracaídas 😉

  • Estar al día

Si llevas una temporada sin saltar o has cambiado de campana (downsize), hacer algunos saltos bajos te ayudará a coger más confianza en un entorno con menos información, ya que estarás tú solo en el aire y podrás practicar libremente sin estar pendiente del tráfico de las demás campanas.

También puedes hacer algunos saltos bajos simplemente para practicar salidas a baja altura. En el paracaidismo, estar preparado siempre será una ventaja de seguridad mayor para ti. 

  • Salida de Emergencia 

Dependiendo de la altura, abrirás el principal o el reserva. Puede que tengas que hacerlo rápido o puede ser que tengas algo de tiempo, según la gravedad de la situación. 

En cualquier caso, intenta hacerlo lo más eficiente que puedas. Haz todo lo posible por presentarte estable al viento relativo cuando salgas. 

Como ves, 4 de estas situaciones son de tu elección y debes aprovechar cada oportunidad para practicar las salidas a baja altura. Debes ver una buena salida como una habilidad vital que aumentará tu disfrute del salto y que te dará más control. Aprende hacerlo correctamente y disfruta con ello. 

Aviones

El tipo de avión del que saltas tiene más que ver con lo que estás acostumbrado que con el avión en sí mismo. Es cierto que, hacer un salto poco habitual desde un avión que no “conoces” puede ser un motivo más de estrés y miedo a la hora de hacer un salto bajo. 

En primer lugar, (si se puede) echa un ojo al avión cuando esté parado en el suelo, súbete y simula tu salida como lo harías en el aire. Identifica la puerta, donde agarrarse, si hay escalones, etc… Después practica la misma salida en la maqueta una y otra vez para generar confianza de que lo harás bien 😉

Si es posible, pide a algún instructor o paracaidista que lleve cámara en este vuelo para que te grabe. 

Tiempo ¿En qué momento abro mi paracaídas?

Debes alejarte de la turbulencia que genera el avión. Con 3-5 segundos de retardo deberías sentir suficiente control y estabilidad para abrir el paracaídas y tener la velocidad necesaria para que el pilotillo funcione, aunque debes estar listo para una apertura más lenta. 

Un retardo de 5 segundos te llevará debajo de la campana más rápidamente que con un retardo de 3 segundos, ya que tienes más velocidad para el despliegue. 

Incidencias

Si abres demasiado rápido puedes tener un pilotillo a remolque. Para evitarlo, cuando haga tus hop & pops, mantén la estabilidad/simetría en la salida, haz el conteo correctamente y después de abrir mira por encima del hombro.

Al mover la cabeza para mirar, girarás ligeramente tu cuerpo, ayudando al pilotillo a salir de la burbuja que hay detrás del equipo y coger aire. 

Si la salida es inestable, mantente enfocado, no patalees, sigue mirando al avión y consciente del viento relativo y tira. Si alcanzas la altura mínima de apertura y sigues inestable, TIRA. 

Como paracaidista, hay diferentes situaciones en las que tendrás que “enfrentarte” a un salto bajo. Míralo con un salto más, disfruta ese momento previo a la salida y de sentir el viento relativo en la cara. 

[referencias: Hop and Pops Pete Allum para skydivemag]

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