Cascos ¡preparados! ¡listos! ¡abrochados!

skydiving_helmets
¿Listo para el embarque? | Foto: Jesús Martín

No tenemos muchas palabras mal habladas en el paracaidismo [no cuentan las que se puedan escuchar al final del día cuando se encienden las luces y toman cervezas]; Pero hay una en particular que en el skydive suena mal: la complacencia.

com . pla .cen .cia es un sentimiento de auto satisfacción y tolerancia excesiva que se puede asociar al desconocimiento del peligro, problema o controversia.

En el paracaidismo decimos que alguien es complaciente cuando piensa que está a salvo pero actúa de manera insegura o en una situación insegura. Esto abarca una serie de situaciones, pero en este momento nos centraremos en nuestro comportamiento en el avión.

Aunque raro, cualquier vehículo en movimiento o volador puede detenerse repentinamente por diferentes razones. A menudo vemos como la gente se pone el casco para el despegue, pero no cierran la hebilla baja la barbilla – principalmente los que llevan cascos integrales ya que pueden llegar a creer que no se les saldrá por estar más ajustado  -. Esto es un claro ejemplo de complacencia porque estos paracaidistas suponen que el avión no se estrellará. Es cierto, la mayoría de las veces tendrá razón, pero ¿y se equivoca?

Las consecuencias podrían ser bastante importantes…

Hay una muy buena razón por la se requiere que los cascos estén puestos y asegurados para el despegue. En el improbable caso de un problema con el avión  ¿de qué sirve un casco que no está asegurado a tu cabeza? Si sale volando, no te servirá de ayuda y además será un peligro para los demás en el avión.

¿Hace calor? Ok, lo entendemos… pero, en realidad, ¿Cuánto más freso estarás sin apretar la correa? Especialmente si lo comparamos con tu seguridad y la de todos los demás en el vuelo.

Aquí hay algunos puntos más para que consideres, salidos de una conversación con Dan Brodsky-Chenfeld (campeón del mundo y que casi murió en un accidente aéreo en 1992):

  1. Desde incidentes raros con el avión pero factibles como aterrizajes descontrolados hasta incidentes más comunes pero menos factibles como un aterrizaje forzado por un despegue abortado por ejemplo;
  2. Un casco que está abrochado a la correa de pecho no puede proteger tu cabeza. Lo que puede hacer es romperte las costillas y causar lesiones internas si la turbulencia o algo peor causa que golpee otro paracaidista o la aeronave.
  3. Dan no llevaba casco cuando el avión en el que viajaba se estrelló. Como resultado, tiene una lesión permanente en la cabeza y siente que si hubiera estado usando un casco, no estaría tomando medicamentos para esta lesión por el resto de su vida.

Tu casco debe estar asegurado para el despegue ya sea por:

  • Poniéndolo en la cabeza y abrochándolo (recomendado).
  • Atado a la correa de pecho
  • Abrochándolo contigo en el cinturón de seguridad.
  • Pero NUNCA suelto.

En el paracaidismo, administramos nuestro riesgo al nivel más bajo posible para que podamos hacer tantos saltos como podamos. No subas tu riesgo con algo tan tonto como una correa de la barbilla desabrochada.

Como siempre ¡no existen preguntas tontas! Si tienes alguna duda, pregunta al jefe de saltos de tu dropzone o a algún instructor ¡y vuela seguro!

 


Fuente: helmets: secured for takeoof | Traducción y Adaptación: Paulinha

 


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s